El Pireo
El Pireo es una ciudad del sudeste de Grecia situada a orillas del golfo de Egina. Era el puerto de la antigua ciudad de Atenas y fue elegida para funcionar como puerto moderno cuando esta ciudad fue re-fundada en 1834. Es uno de los más activos e importantes de Grecia, así como el puerto de referencia para la navegación por las islas del mar Egeo y también una importante escala para las principales compañías navieras del Oriente Próximo.
Esta ciudad es un promontorio rocoso, con tres puertos naturales, el más grande ubicado en el noroeste, que sirve como importante puerto comercial hacia el este del mar Mediterráneo, y los dos más pequeños son utilizados para propósitos navales. El puerto tiene servicios de transbordadores a casi todas las islas del este de Grecia y muchas del norte y este del mar Egeo. La parte oeste del puerto es usada para servicios de carga y cubre un gran área.
El Pireo se mantiene como el mayor centro industrial y portuario, y es la terminal para el servicio de trenes eléctricos. Cuenta con astilleros, fábricas productoras de maquinaria agrícola, vidrio, textil y productos químicos. Además exporta aceitunas, aceite de oliva y jabón. También tiene una escuela industrial fundada en 1938.
En el siglo V a.C., el estratega Temístocles llego a la conclusión de que el futuro de Atenas estaba en el mar y doto a la ciudad de un nuevo puerto, que se comunica con Atenas a través de una vía fortificada con lo que se denominaría las Largas Murallas. En el Pireo hay tres puertos: Kantahros (Kentrolimani) y Zea, los puertos comerciales, y Mounichie (Mikrolimani), donde Atenas situa sus murallas de madera, es decir su flota de guerra.
Durante la Edad Media, el Pireo tuvo un rival, el puerto de Clarence, al noroeste del Peloponeso, que acapara el tráfico de los ricos puertos italianos. El Pireo entra en decadencia y no se recupera hasta 1821, cuando Atenas vuelve a ocupar su lugar en una Grecia que se libera de los turcos. El puerto se moderniza entonces con nuevos almacenes y dársenas. Los griegos procedentes de Asia Menor acuden en busca de trabajo, por lo que el Pireo vuelve a pasar por un momento de decadencia; la ocupación alemana puso fin a esta época legendaria.
En la actualidad, pese a la división administrativa, el Pireo es un barrio de las afueras de la ciudad de Atenas a donde llega la línea de Metro, en la plaza Omonia. Las largas murallas cedieron su lugar a una avenida activa llena de almacenes y garajes. Hoy el Pireo es, ante todo, el centro de Grecia, pues desde él salen todos los barcos que llevan a las islas. En Mikrolimani y Zea, los yates con ventanas ahumadas han sustituido a las grandes galeras de combate. De Kentrolimani parten y llegan paquebotes, cargos y transbordadores con destino a Odesa o Marsella.
Al Pireo se acude por dos razones: para salir en barco o para comer pescado. La salida del Pireo por el mar tiene un delicioso sabor a libertad; y no es de extrañar, pues el Pireo es el pulmón de Atenas que, al fin y al cabo, debe dar gracias a su abertura al Egeo.
El corazón del puerto de El Pireo es un buen lugar para comer pescado. Existen numerosos restaurantes y tabernas repartidas a lo largo de todo el puerto. Las mesas, situadas junto al mar, se extienden de extremo a extremo y resulta muy agradable almorzar o cenar con vistas a los veleros.
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